ANORMAL MAXIO SHIT
Es la pantalla, fina, del plástico acrílico que te separa de su contacto. La pequeña pieza dorada no te observa. Se distancia horizontes, con esa brevedad de plástico. No quiere vivir, pero su sonrisa atraviesa los plásticos de la distancia como una lanza que penetra la corteza terrestre. Y se destina, sin permiso alguno, a hundirse en el lago negro de tu pupila. Y escrutar. Y segar el fruto siniestro de la noche inconfesa.