domingo, 5 de julio de 2026

EL TRISTE CASO DE CHULETA VENEGAS


Qué manera de valer reata la de Julieta Venegas. La canción de la Niña futbolista ha roto récords mundiales de desprecio en la muy importante plataforma de videos Youtube. 
Existe una justiciahumana, justicia divina pero también una justicia poética luego de décadas de éxitos musicales una canción, una reputísima canción, vino a acabar con su carrera musical. De esta ya no se levanta.
Le sucedió lo mismo que a su amigo Bad Bunny luego de su presentación en el pasado Superbowl. De esas actuaciones y temones musicales tan ridículos ya no se van a recuperar nunca. No hay reinvidicación ni siquiera de sus millones de fans leales a sus excrementos artísticos.

Pero Julieta Venegas tiene mis respetos como mal comediante odiado. Porque la niña futbolista es un mal chiste. Es como ese puto payaso el Platanito cuando contó un chiste de los niños que murieron en un incendio de una guardería en 2010 y que sintió la furia del mismo pueblo que lo hizo famoso. Tanto, que hasta el jodido payaso se puso a chillar lágrimas de cocodrilo pidiendo disculpas pero desde ahí su carrera sufrió un declive del que ya no pudo recuperarse. Y las muestras de odio no se hicieron esperar.

Muchos artistas vendidos al sistema han caído pero ninguno había llegado tan abajo. Aceptar un contrato ideológico con un desgobierno de la izquierda más bananera, santera y anticristiana tiene sus consecuencias muy funestas. ¿Quién odiaría tanto a Julieta Venegas para proponerle algo que destruiría su reputación?. Porque artistas vendidos siempre hubo, no estamos ante una excepción. Y no es la primera vez que lo hacía. Julieta Venegas ha dado varios conciertos "gratuitos" en contubernio con gobiernos locales que gustosos pagan cientos de miles y hasta millones de pesos del erario público, como no sale de sus propios bolsillos, así tienen a varios artistosos para darle circo sin pan al pueblo bueno y sabio. Pero esa canción desafortunada fue cavar su propia tumba. Se dice que le pagaron 14 millones de pesos, como presintiendo que las cosas se iban a salir de control y nomás por si acaso absorber el golpe mediático que implicaba venderse y promover oficialmente ese despropósito de producto musical insoportable, insufrible aún para los propios fans de Venegas. 

Esta persona, feminista, Julio o Julieta Venegas indistintamente ¿Acaso se odia a sí misma? ¿Odia a su señor padre o es que odia al patriarcado en general? Quizás tiene un resentimiento muy guardado contra su padre por algo malo que hizo en un partido del mundial de futbol. Quizás borracho le pegó a su hija porque perdió la selección mexicana.
No sé y no importa ya. El caso es que Paleta Meniegas destruyó su carrera artística, de esta no se levanta ni con grúa. Ya fue todo. Cobró sus millones, ahora que los disfrute. De llenar grandes centros de espectáculos ahora tocará en bares y bodas lésbicas y poco a poco su carrera se irá apagando como la de muchos otros artistas y cantantes de los cuáles ya nadie les hace caso tipo Yuri, Lupita Dalessio, Daniela Romo. Así le ha pasado a muchos otros artistosos que se vendieron a los gobiernos pasados. 
Lo triste de Rumieta Venegas es que es femibomba, que tiene su carga ideológica militante, mujer de pañuelo verde y morado, resentida con la vida; su arte es triste y melancólico, no festivo, que es lo que requiere la fiesta del mundial de futbol tipo Ricky Martin y la Copa de la Vida que aunque es un tanto gay la canción y el intérprete, fue un tema muy dinámico y exitoso. Dicen que la Niña Futbolista no estaba contemplada como canción para los festejos mundialistas en México, pero lo fue. De la misma manera que el Pato Merlin no era la mascota oficial mexicana y también lo fue, justicia poética porque nadie respetó a la mascota oficial que impuso la FIFA. Lo que si que la infame canción de la pendeja futbolista todos la odiamos por igual al grado de volverse inolvidable pero por las razones equivocadas. Chuleta Venegas no dice estar arrepentido de haber creado ese bodrio por el que ni siquiera cobró -dice- y si no hubiese cobrado tan sencillo que era bajar del yutub el video  (que también fue hecho con las nalgas) y ya, tantán. A otra cosa. Se me chispotió y ya y no comprometo más mi carrera. 
Pero no, no podía hacerlo porque había un contrato millonario de por medio con el desgobierno morenista. Lo que hizo Chaqueta Venegas fue desactivar los comentarios en el video como una forma de controlar los daños pero le salió peor porque la gente le hizo comentarios de repudio en otros de sus videos musicales. Los volvió a activar en la niña futbolista y el hate ahi sigue y seguirán cagándose por siempre pues cada vez gusta menos. Se cayó la farsa.
Al que obra mal se le pudre el tamal y ahora a Julieta le toca pagar. Queriendo meter gol lo logró pero en su propia portería. 

Verdeth