lunes, 29 de junio de 2026

EL VICIO DE HACER CANCIONES

 

 

 

Existen millones de canciones, nadie podrá escucharlas todas. No entiendo a los compositores de canciones qué pinche necesidad tienen de crear más. Yo mismo he creado cientos de canciones aunque no son canciones propiamente porque una canción debe tener cierta musicalidad y yo no sé tocar ni las maracas o el pandero. Vamos, no toco ni los bongos. Pero hay culeros que con un cuaderno en mano y su maldita guitarra componen se ponen a crear sus rolitas de mierda, de amor y desamor y de aventuras. A veces hasta cinco diarias. Y otros las venden, las graban y las cuelgan en las plataformas musicales (tipo spotify). Yo no pagaría ni un peso por difundir mis temas musicales. Es parecido a pagar por tocar en un antro entre desconocidos. Pero me intriga ese impulso por el que muchos autores de canciones se desviven componiendo más canciones como si su vida dependiera de ello, como si hicieran falta para que el mundo estuviera mejor. 


Escribir coplas y acompañarlas con instrumentos rústicos y llamarlo "música" me parece demasiada vanidad porque no es otra cosa que rasgar una guitarra y decir mamadencias. Yo digo no al Fap pero es mejor hacerse una chaqueta que hacer una canción tipo Cerati, tipo Caifanes o al estilo de Ricardo Arjona. Las canciones de rap son todo lo que quieras menos musica. Y entonces el rapero hace sus ruidos y trabalenguas a diario; pero el rap no hace daño, el rap solamente les gusta a quienes quieren ser raperos. Nadie debe quedarse con las ganas de rapear, nomas que no anden creyendo que hace música. Musica la clásica, la Sacra, Iba a decir que para musicas el jazz pero en verdad creo que es un cochinero que se toca a lo loco. Pero sí es musica el jazz, por lo menos se hace con instrumentos reales. Cumbias y rancheras todas son lo mismo. Si el día de hoy hacen mil canciones de estos géneros da igual.


Los creadores de canciones tienen la realidad muy alterada. Todos tienen derecho en el arte de hacer lo que les salga del huevo. Algunos les hacen canciones a las mujeres. Aparte de que a ellas no les gustan, no se las merecen. Las canciones infantiles son saludables, los niños no son ridículos. Pero los chupatangas y migajeros dan asco y pena antropológica, Las canciones que más odio son las de protesta. Apoyo a quienes critiquen a los gobiernos de mierda pero estoy seguro que a nadie le importa escuchar más de dos veces una canción de protesta. Al gobierno se le odia, se le desea el mal, se le derroca pero no se le hacen cancioncitas. 


Los cantantes que se volvieron famosos con una sola canción (los one hit wonders) son muy útiles porque basta con conocer esa canción famosa para decidir no escuchar el resto de su repertorio. Agradezco también a los que componen canciones con un máximo de 2 minutos de duración. Si son malas no joden tanto ni roban tiempo y alma en canciones de 3 y 4 minutos esperando inútilmente a que la canción mejore o diga algo interesante. Yo a los pocos segundos de escuchar musica de otros pronto me comienzo a disociar o rascarme una nalga o la nariz. Un hecho es que la oferta de canciones supera por mucho a la demanda.
Que ya son demasiadas. No hagan ya nunca más. Hay que escuchar las que ya existen y aun asi no se acabaran. 


Verdeth